Parece no
corresponderse su figura de modelo de pasarela y su temperamento equilibrado,
con el rigor de una lucha tan impresionante como lo es a golpe de espada.
Quien la ve alta,
esbelta, de modales finos, no la imagina en pleno combate, tratando de vencer a
su rival con toques y sonidos de armas que chocan una y otra vez.
