Por: Dr.C. Julio César Hernández Perera* •
Quines visiten el Mausoleo erigido a los héroes del Segundo Frente
Oriental Frank País García, en la provincia de Santiago de Cuba,
divisarán un singular espacio que contrasta con el resto del lugar:
donde reposan las cenizas de Antonio Esteve Ródenas, más conocido como
Gades.
El 20 de julio de 2014 se cumplió una década de la muerte de este
fiel amigo de Cuba. Antes de fallecer, escribió con su puño y letra una
conmovedora carta a Raúl Castro Ruz, donde dejaba expresa su última
voluntad: que sus restos mortales reposaran en nuestra Isla.
Por cómo pensaba el querido baila’or español, es fácil imaginar que
si hubiera conocido el sitio elegido para hacer cumplir su última
voluntad, se habría llevado la emoción más profunda. Porque si alguien
conocía todo el simbolismo que entraña para los cubanos un espacio como
el Segundo Frente Oriental, ese era él.
El dolor de Guillermo Avilés
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sábado, julio 26, 2014
miércoles, enero 08, 2014
Bailarina emigrante en casa propia
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| Vive en Ciego de Ävila y es una primera figura de la danza |
La “infiltrada” de Ciego de Ávila nunca perdió de vista el sueño y hoy el nombre de Laura Rodríguez despierta admiración en las provincias donde ha podido probar su gran talento de bailarina clásica. Probablemente, fuese más notorio si integrara el Ballet Nacional de Cuba (BNC), pues los medios de prensa dedican mayores espacios a esta compañía que a cualquier otra del país, pero el Ballet de Camagüey (BC) tuvo la suerte de atraerla.
domingo, octubre 20, 2013
Devociones de Viengsay, una bailarina cubana en plenitud
Viengsay Valdés tiene un montón de pasiones, pero solo dos definitorias: adora bailar; no importa si como un sol, un ave, una estatua, cierta hada, princesa o campesina, bailar. Y si en su baile alguien reconoce un hálito de Cuba, entonces completa la felicidad. La crítica internacional cuenta a esta primera bailarina entre las mejores del mundo actual, mientras ella –acusada de “incendiaria” en la escena, “dulce”, “intensa”, “incansable” y poseedora de un “virtuosismo apabullante”- vive con orgullo las pasiones que eligió cultivar.
viernes, octubre 11, 2013
La leyenda de Viengsay Valdés
No pocos cuentos populares comienzan en Cuba con la historia del humilde origen del apellido Valdés: lo honraban aquellos niños sin padres que cierto orfanato recogía, y cultivaba.
Desde entonces, cada vez que algún o alguna Valdés brilla entre cubanos, se le reconoce la herencia digna de su origen, para luego contar sus éxitos.
Durante muchos años la gente de pueblo la ha visto bailar -los afortunados citadinos- en los teatros y -los enraizados campesinos- por la televisión, y la mayoría de los habitantes de esta isla ha escuchado sobre su talento y virtuosismo: Viengsay Valdés es ahora “la bailarina de Cuba”.
Sobre la Valdés mucho se dice de boca en boca. Cuentan que, si de ballet se trata, todo lo que se propone… lo consigue. Es una bailarina impetuosa y disciplinada; bailar, en sus brazos y piernas, parece fácil. Se comenta en charlas plebeyas que ha recibido interesantes ofertas para trabajar fuera de Cuba, a cambio de jugosas sumas de dinero.
sábado, octubre 05, 2013
Bailar respirando yoruba
Uno sube las escaleras frente a la Sala
Avellaneda con los tambores ya entre las sienes y dobla frente al Café
Cantante y atraviesa las oficinas del Teatro Nacional para llegar a las
taquillas.
Encima de ellas baila todos los días una compañía de danza.
De ahí provienen los batá. Del segundo piso. Porque del tercero se
desprenden las notas clásicas de un piano que se ahoga entre las barras y
el linóleo.
No perturbarían el folclor que emana de los cuerpos sudados
ni aunque quisieran. Un profesor negro enseña una correctísima
contracción y enseguida abre los brazos y los mueve en ondas, al ritmo
de la música, junto con los hombros y parte del torso. La mirada,
impertérrita. Los músicos cantan a Oyá, pero yo creo que el negro tiene
hecho Yemayá. O pudiera ser Obbatalá. Nunca acierto en esas cosas. Los
demás bailarines lo imitan, pero el negro tiene la rumba metida en los
huesos y se abandona y los abandona hasta que cesa la música.
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