Conozco muchos aficionados a los deportes que entregan sus
sentimientos a la causa de un equipo o de varios atletas, pero jamás vi
que su pasión llegara al extremo de pintar las fachadas de sus casas con
los colores y símbolos de los uniformes de su conjunto favorito.
En Ciego de Ávila, Cuba, viven dos jóvenes que así lo han hecho. Ellos
son Orlando Cano Fraga y Wilber Rodríguez Mielgo, vecinos por muchos
años y furibundos seguidores del Real Madrid de fútbol.
