Por IDANIA PUPO FREYRE
COMO una casa grande, en la cual todos pasamos algún
período corto, mediano o largo en el transcurso de nuestras vidas son los
hospitales, que casi como en excepción en el mundo, en Cuba son absolutamente
gratuitos para toda la población, sin distinción de raza, credo, filiación
política y nivel social.
De ahí que nos asista un sentido de pertenencia especial.
Son tan nuestros que bien merecen venerarlos y cuidarlos, sin embargo, a las
direcciones, administraciones y personal responsabilizado se le hace bien
difícil preversar los medios materiales
y la limpieza de esas instituciones.
